domingo, 16 de junio de 2013

Duke Roma

Jueves 6 de junio de 2013 (2+0+1+3=6) que es con ese dato, 6 6 6 número poco halagüeño, aún así decidimos salir y fuimos a comer, buscábamos algún lugar que no conociéramos y nos aventuramos a Álvaro Obregón, donde nos encontramos al restaurante Duke. Un lugar agradable con una pequeña terracita y el interior acogedor.

Al entrar y tomar asiento llega rápidamente el mesero que nos habla de tu. FATAL! Creo que en lugares tipo Chillis o Fridays pudiera estar bien, pero en un restaurante más serio siempre se debe de hablar de usted, al final del día no nos conocemos y yo soy el cliente y espero recibir respeto. Mera formalidad básica.

Nos traen el menú que tiene un formato sencillo de dos caras, en una cubierta de piel. La letra de buen tamaño y espacios suficientes con una clara descripción de los platillos. Sencilla y lo aplaudo, en un lugar como este no hay necesidad de inventar.
Los precios si no baratos, si justos, no le van a sacar los ojos, y vale lo que cuesta.

De entrada pedimos un Tiradito de Wagyun con pipian de Morita. Bueno, cumple, pero no llega a ser espectacular, tal vez el pipian es un poco fuerte y esconde el sabor de la carne. Además se supone que lleva Cotija, que no lo vi por ningún lado, y si estaba escondido o integrado a la salsa, no lo percibimos.

Después se pide un arroz del día que es con poblano y Pargo. Bastante bueno.

De plato fuerte decidimos el Chamorro con Mole de Macadamia. Muy bueno tambien.. La carne jugosa y el sabor del mole lo acompaña de maravilla.

Cabe mencionar que la presentación es moderna y bien puesta y los tamaños de las porciones de todos los platos fueron más que justas, rayando en porciones grandes.

En el Inter el mesero se saca la espina del tuteo y nos revela que conoce el oficio que tanto se ha perdido: está pendiente de retirar platos y vasos sucios, ofrece más bebidas sin ser encajoso ni forzar la venta (utilidad para el restaurant y propinas para él, cosa que sorprende que el mesero moderno no contemple), siempre tiene una sonrisa y excelente actitud . Chapeau!!!

Lo que sí decepciona es el formato de la carta de postres, la hoja en una tabla con clip. Demasiado visto ya en demasiados restaurantes. Urge un cambio. Más vale un formato clásico como el de los alimentos, que copiar un formato "vanguardista" ya choteado.

No llegamos a pedir postre por haber quedado satisfechos, el café no se perdona, que cumple de sobra.

En general creo que vale la pena ir al Duke, se lo recomiendo, seguramente en la noche tiene más ambiente.

Provecho

@PanyLaSal

viernes, 17 de mayo de 2013

Non Solo Pasta

Non Solo Pasta es un pequeño restaurante en la zona de Polanquito que ha ido creciendo poco a poco al grado de adjuntarse el local de al lado y de hecho tener varias sucursales por toda la ciudad.

Llegamos el jueves en la noche, temprano y puntuales a la reservación. Me sorprendió que la chica que nos atendió haya sido la hostess,pues estaba desarreglada, sin siquiera una mueca de sonrisa y sin nada que la identificara de que trabaja ahí. Así mismo había otra persona en fachas que fue el que nos llevó a la mesa.

La decoración del lugar es aceptable, con una buena ambientación y buena música. Sobresale un mural de locales "bohemios" y un personaje hablando en italiano con una frase bonita que remite a tomar las cosas con calma. La mesa esta sobriamente decorada, con una manteleta individual de tela-plástico que están tan de moda, servilleta de papel y los cubiertos.

El mesero tardó en aparecer, pero tardo aún más en traer los tragos, primera y terrible falla .. La primera impresión sigue en picada.
Eventualmente traen, eso si, muy "coqueto" en un recipiente de aluminio, el pan, aparte queso parmesano y mantequilla

La carta en cuanto a su formato está bien, no tiene fallas excepto una que otro "dedazo".. Nada grave, pero los platos no enamoran.. Cuesta trabajo decidirse por algo, entre platos fuertes, pastas o paninis... Todo está ya muy visto.
Pedimos un arancini: croquetas de arroz con mozzarella, que si bien traen una buena presentación en una mini canastilla de acero, las croquetas carecen de consistencia,, se deshacen. La salsa de tomate que acompaña tiene buen sabor.

De plato fuerte se pide una cordón bleu a la que amablemente le ponen de guarnición una pasta 4 quesos. Cumple la pasta y la pechuga está bien cocida y presentada aunque de jamón tiene una micro oblea. También se piden unos agnolottis que están buenos, una lasaña tradicional de buena porción que cumple.

como nadie ofrece, no se pide postre ni café. Falla terrible para el local, que está dejando escapar por esa vía mucho dinero.

De nueva cuenta, los meseros tardados, no ofrecen, en fachas terribles (entiendo que el concepto del local permite, si ese fuera el caso, que no llevarán uniforme, pero....). En fin, el servicio muy muy lento. Les urge supervisión y capacitación. De tener personal más capacitado la experiencia hubiera sido muy buena.

En resumen, Lugar para echar un trago coquetón si no se encuentra espació en otro establecimiento. Nada más... Eso si, precios justos.

jueves, 25 de abril de 2013

La Leche

Tuve la oportunidad de ir a Puerto Vallarta y habiendo sido recomendado ampliamente fui al Restaurante La Leche, que se encuentra en el predio del Fiesta Americana.

El lugar estéticamente es muy curioso pues todo,TODO es blanco, paredes, pisos, sillas..muy interesante francamente.

El servicio en realidad amable y cordial. Sn queja alguna en ese sentido.

Lo que sí es un punto negro es el menú... Pues como tal no hay. Hay un pizarrón donde vienen 3 o 4 entradas, otras tantos platos fuertes y postres. Por lo que son muy pocas opciones a escoger, al menos a mi no me gusta que me limiten asi, aunque la razón es que se cambia diario el menú en parte dependiendo de lo que haya fresco.

Los platillos son francamente buenos, la calidad del producto se nota y la presentación de los mismos es impecable. Yo pedí unos tacos de lechuga con pato y después una mantarraya. Muy buenos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Quintonil

Restaurante Quintonil

(visita el viernes 1ro de feb)

 

Ubicado en la calle de Newton entre Mazaryk y Temístocles, en una entrada pequeña y discreta se encuentra el “Quintonil”.

 

El lugar es agradable, con una decoración muy sobria, pero acogedora.

 

Del servicio puedo decir que es profesional y amable, aunque a veces parece que llega demasiada gente a la mesa y se pierde un poco la noción de quien es el mesero, en realidad peccata minuta, nada grave. Sin embargo, si le falta el detalle personalizado del gerente y/o encargado que no  pasó por la mesa a preguntar si está todo bien.

 

LA CARTA es muy pequeña: únicamente 7 entradas y 9 platos fuertes (más un menú de degustación), entiendo que es un poco la tendencia, pero la oferta es muy limitada.

El menú viene “coquetamente” doblado  de manera original y elegante en una hoja de papel, se diría que es “cost-effective”, pero tiene su razón de ser al entender que cambian los platillos constantemente.

 

Los platos tienen una decoración moderna e impecable, donde realmente no hay lugar a crítica ninguna.

De sabor, honestamente tampoco nada que reclamar, sino todo lo contrario, aplaudirlo, y esto va desde las amouse-bouche hasta el postre.

En mi caso comí un Pez Vela en laminas de aceite con humo, aguacate y coco $145, y de segundo una Papada de Cerdo Ibérico escabechada al achiote en caldo de frijoles Chiapanecos de $235.  Los dos platillos impecables como ya mencioné.

 

Lo que sí, es que el precio lo percibo un elevado, cuestión que no me invita a regresar inmediatamente, sobretodo también en la selección de los vinos que tienden hacia lo prohibitivo.

 

En general un lugar agradable, de comida mexicana contemporánea, agradable y de buen servicio.

 

¡Aplausos!

 

 

sábado, 19 de enero de 2013

Los Celulares en el Restaurante


LOS CELULARES EN EL RESTAURANTE
De los usos y costumbres de este maravilloso aparato en la mesa.
Por Eduardo Vera Prendes @PanyLaSal @prostisimo

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El celular se ha vuelto una herramienta fundamental para el hombre del siglo XXI, tanto para el trabajo, como para funciones sociales y también personales. Sin duda tiene una utilidad bárbara, y cada día tiene más y más aplicaciones como las cámaras, el internet, música, juegos, diccionarios, mapas, etc...

celulares en los restaurantes


Estos aparatos telefónicos inteligentes, tienen muchos usos dentro de un restaurante por ejemplo, y solo como una pequeña muestra: 
-Tomar fotos.. tanto del grupo de personas, como de los platillos
-Hacer reservaciones en línea como en Open Table.
-Hay versiones que permiten hacer reseñas de la visita justo como el que tenemos enwww.queremoscomer.com en la cual hemos agregado botones como el de "Quiero ir" "Me gusta" y uno muy importante "No me gusta". Incluso puedes agregar tu experiencia directamente en el perfil del restaurante para que así el dueño la pueda ver. 
Sin duda es una gran herramienta pero ¡No hay que caer en el exceso!
qc-reacciones
Etiqueta "tecnológica" en la mesa.
Pero el mal uso de los "móviles" o el excesivo uso de los mismos, ha generado que también se impongan reglas de buenas costumbres, para que la convivencia en el establecimiento sea la adecuada, por ejemplo:
-Idealmente tener el teléfono en "vibrar" para que no se interrumpa la charla por el tono del aparato que indica una nueva llamada.
-No poner el teléfono en la mesa, pues implica que estas esperando llamada, y que esta es  más importante que tus invitados. Guárdelo en la bolsa del saco, pantalón o camisa.
-No contestar las llamadas en la mesa. De tener que tomarla, salir a la recepción del lugar a hablar, pues los demás no tenemos porque enterarnos de lo que se dice, principalmente en los aparatos que tienen función de "radio".
-No leer correos, ver el status de "facebook", ni leer "tweets", mientras se está con alguien en la mesa.
Sé que es difícil, se lo digo yo, que se del poder adictivo de estos aparatos y sus aplicaciones, pero la realidad es que se pierde gran parte de la experiencia gastronómica: interactuar con la pareja y/o amigos, que siempre hace que los alimentos sepan mejor!

celulares en los restaurantes


Es por esto que en varios establecimientos a nivel mundial, han estado tomando medidas desde poner un letrero en la mesa de "no celular", hasta ofrecer un 5% de descuento si usted le entrega su celular al mesero, mismo que será devuelto junto con la cuenta. Aparentemente esta medida ha tenido una excelente respuesta.
También he visto en las redes sociales, un sistema de apuesta, donde el primero que vea su celular, paga la cuenta de todos. Sin duda una buena idea, para evitar estar al pendiente de correos.
Y si, es claro que hay gente que no se puede desprender del teléfono celular como por ejemplo los médicos o los padres con niños chiquitos, pero creo que la mayoría si lo podemos hacer y disfrutar una cena mucho más relajados y en la que vamos a tener una plática mucho mas enriquecedora. Dios sabe que a mí me cuesta trabajo, pero hay que intentarlo.

Finalmente, y como recomendación para los restauranteros, controlen el uso de celular de su personal, principalmente a la gente de piso, como son los Meseros y Garroteros. Muchas veces como comensal me ha tocado verlos jugando con el teléfono, mientras uno hace cualquier cantidad de señas para ver si le pueden atender.
El servicio es sagrado y no se puede andar corriendo riesgos inútiles. 

Buen provecho, y disfrute sus alimentos, libre de interrupciones tecnológicas.

sábado, 12 de enero de 2013

Cevichería Agua y Sal


En una buena ubicacion sobre Campo Eliseos, frente al antiguo Hotel Nikko, hoy Hyatt, está el restaurante Cevicheria Agua y Sal, el cual esta decorado sobriamente en colores verdes, pero con una mezcla extraña entre moderno y "vintage" que no acabé de entender, pero que tampoco me desagradó.

El servicio bien a secas, pero como en muchos casos actuales les falta calidez y calidad, no hay un buen entrenamiento y mucho menos supervisión, pero tampoco lo podemos marcar de malo.

En la mesa ponen una cubeta con tostadas y varias salsas, que estan de muy buen sabor y que ayudan bastante a la presentación visual.


La carta es muy pequeña, pero de buen tamaño, con una tipografía muy legible y bien distribuidos los espacios. Lo que se ofrece son Ceviches, Entradas, Sopas, Ensaldas y Platos fuertes, pero con pocas opciones en total.

Los Ceviches toman una parte fundamental del negocio pues son una CEVICHERIA, y hay unas8 opciones que van desde el Ceviche Acapulco, al Peruano y a otras creaciones. Cabe mencionar que promocionan sobretodo que los sazonan con Sal de Mar, Sal Negra, Sal del Himalaya, etc.. que sin duda son productos que dan un extra, pero que elevan mucho el precio. 

De comer pedimos un ceviche mixto, que estaba cumplidor, pero algo pobre para el precio de $125. Tambien pedimos unas Tostada de Marlin, que igualmente estaban buenas, pero le falta ese extra... tal vez un poco mas de aderezo, no se.... algo. 

Como plato fuerte pedí un Dorado a la Diabla con Camarones, primero tengo que que aclarar que los camarones eran 3 piezas del 26/30, con lo que uno se siente medianamente estafado. El Dorado si era de calidad, bañado en salsa picosa y sobre una rica salsa de huitlacoche. Lastima de los pocos camarones, aunque "rellenan" con muchos calamares.

De postre, una Gelatina de Cajeta, buena de sabor, muy casera. 

El café, si bien es de una buena marca, se me hizo muy caro, $35.00  por un EXPRESS, pero pues parece ser la tendencia... no los vale.


Es un lugar interesante, un buen concepto de Cevichería, con un local bien puesto e ingredientes de buena calidad pero le falta calidez, algo de cantidad y  le sobra precio.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Contramar

En la colonia Roma, en la  calle de Durango a muy escasos pasos de la fuente de La Cibeles, se encuentra el restaurante "Contramar"... lugar que lleva ya muchos años y con mucho éxito, cosa que pocos lugares pueden presumir.

La decoración es sencilla pero apropiada para un lugar de pescados y mariscos. Es lo que es, sin tener que pretender nada mas, y en lo particular me parece bien, el único punto que encuentro es que las mesas están muy apretadas, no hay casi espacio, y de repente parece que se comparte la mesa con el vecino.

La carta esta bien cuidada, el formato de la misma es sobrio y bien cuidado, sin embargo, a mi parecer hay pocos platillos, aunque tienen una opción mas amplia de platos de sugerencia; estos últimos se encuentran en un papel pegado al menú, pero aquí si hay descuido al encontrarse muchas opciones en un papel pequeño, lo cual definitivamente derimita.

De entrada pedimos unos "huevos rotos" con chistorra, que si bien cumplen, a mi humilde juicio tienen la ligera falla de que las papas no están crujientes, sino ya muy aguadas, que sugieren que se frieron hace tiempo, sin embargo, y repitiéndome, cumplen.
También pedimos unos tacos de atún al pastor, que sí son una porción generosa y de buen sabor, acompañado de tortillas de maíz que se ve que están hechas en casa. Definitivo, buena recomendación.

De plato principal se pide un pescado contramar, un PÁMPANO, abierto, la mitad al perejil, la mitad en salsa de chile. Se nota a leguas la calidad del producto, el cual por cierto es muy generoso en cantidad, tanto que el mesero lo sugiere para dos o tres personas y cumple.

El servicio es bueno y profesional. Se nota la escuela, y en general no hay fallas. El único detalle es el Gerente, el cual viste una camisa polo de manga larga, que desentona totalmente con el uniforme de los meseros que es mucho mas formal. Eso, mas la falta de contacto y servicio con los comensales. Si bien no hizo necesariamente falta, hubiera dado un gran plus a la experiencia.

La falla llega con los postres, los cuales son bastantes genéricos, evidentemente son comprados, y si bien no están malos, de ninguna manera serían sobresalientes. El problema es el precio, en el que cada uno cuesta $83.00, lo que se me hizo, siendo muy francos, un robo, tomando en cuenta la calidad y cantidad de los mismos.

Los precios en general son justos, tomando en cuenta el tipo de restaurante que es, y el tipo de clientela con la que cuenta, pero los postres son un robo, siendo muy francos. El consumo promedio, deberá de rondar por lo menos en los $500.

En resumen CONTRAMAR es un muy buen lugar, de alimentos de excelente calidad y buen servicio.


provecho