Opiniones, comentarios, críticas, alabanzas y quejas de los diferentes restaurantes que tengo la fortuna de ir a conocer. Todo desde el punto de vista de la EXPERIENCIA de la visita y no sólo la comida
viernes, 17 de mayo de 2013
Non Solo Pasta
Llegamos el jueves en la noche, temprano y puntuales a la reservación. Me sorprendió que la chica que nos atendió haya sido la hostess,pues estaba desarreglada, sin siquiera una mueca de sonrisa y sin nada que la identificara de que trabaja ahí. Así mismo había otra persona en fachas que fue el que nos llevó a la mesa.
La decoración del lugar es aceptable, con una buena ambientación y buena música. Sobresale un mural de locales "bohemios" y un personaje hablando en italiano con una frase bonita que remite a tomar las cosas con calma. La mesa esta sobriamente decorada, con una manteleta individual de tela-plástico que están tan de moda, servilleta de papel y los cubiertos.
El mesero tardó en aparecer, pero tardo aún más en traer los tragos, primera y terrible falla .. La primera impresión sigue en picada.
Eventualmente traen, eso si, muy "coqueto" en un recipiente de aluminio, el pan, aparte queso parmesano y mantequilla
La carta en cuanto a su formato está bien, no tiene fallas excepto una que otro "dedazo".. Nada grave, pero los platos no enamoran.. Cuesta trabajo decidirse por algo, entre platos fuertes, pastas o paninis... Todo está ya muy visto.
Pedimos un arancini: croquetas de arroz con mozzarella, que si bien traen una buena presentación en una mini canastilla de acero, las croquetas carecen de consistencia,, se deshacen. La salsa de tomate que acompaña tiene buen sabor.
De plato fuerte se pide una cordón bleu a la que amablemente le ponen de guarnición una pasta 4 quesos. Cumple la pasta y la pechuga está bien cocida y presentada aunque de jamón tiene una micro oblea. También se piden unos agnolottis que están buenos, una lasaña tradicional de buena porción que cumple.
como nadie ofrece, no se pide postre ni café. Falla terrible para el local, que está dejando escapar por esa vía mucho dinero.
De nueva cuenta, los meseros tardados, no ofrecen, en fachas terribles (entiendo que el concepto del local permite, si ese fuera el caso, que no llevarán uniforme, pero....). En fin, el servicio muy muy lento. Les urge supervisión y capacitación. De tener personal más capacitado la experiencia hubiera sido muy buena.
En resumen, Lugar para echar un trago coquetón si no se encuentra espació en otro establecimiento. Nada más... Eso si, precios justos.
jueves, 25 de abril de 2013
La Leche
El lugar estéticamente es muy curioso pues todo,TODO es blanco, paredes, pisos, sillas..muy interesante francamente.
El servicio en realidad amable y cordial. Sn queja alguna en ese sentido.
Lo que sí es un punto negro es el menú... Pues como tal no hay. Hay un pizarrón donde vienen 3 o 4 entradas, otras tantos platos fuertes y postres. Por lo que son muy pocas opciones a escoger, al menos a mi no me gusta que me limiten asi, aunque la razón es que se cambia diario el menú en parte dependiendo de lo que haya fresco.
Los platillos son francamente buenos, la calidad del producto se nota y la presentación de los mismos es impecable. Yo pedí unos tacos de lechuga con pato y después una mantarraya. Muy buenos.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Quintonil
Restaurante Quintonil
(visita el viernes 1ro de feb)
Ubicado en la calle de Newton entre Mazaryk y Temístocles, en una entrada pequeña y discreta se encuentra el “Quintonil”.
El lugar es agradable, con una decoración muy sobria, pero acogedora.
Del servicio puedo decir que es profesional y amable, aunque a veces parece que llega demasiada gente a la mesa y se pierde un poco la noción de quien es el mesero, en realidad peccata minuta, nada grave. Sin embargo, si le falta el detalle personalizado del gerente y/o encargado que no pasó por la mesa a preguntar si está todo bien.
LA CARTA es muy pequeña: únicamente 7 entradas y 9 platos fuertes (más un menú de degustación), entiendo que es un poco la tendencia, pero la oferta es muy limitada.
El menú viene “coquetamente” doblado de manera original y elegante en una hoja de papel, se diría que es “cost-effective”, pero tiene su razón de ser al entender que cambian los platillos constantemente.
Los platos tienen una decoración moderna e impecable, donde realmente no hay lugar a crítica ninguna.
De sabor, honestamente tampoco nada que reclamar, sino todo lo contrario, aplaudirlo, y esto va desde las amouse-bouche hasta el postre.
En mi caso comí un Pez Vela en laminas de aceite con humo, aguacate y coco $145, y de segundo una Papada de Cerdo Ibérico escabechada al achiote en caldo de frijoles Chiapanecos de $235. Los dos platillos impecables como ya mencioné.
Lo que sí, es que el precio lo percibo un elevado, cuestión que no me invita a regresar inmediatamente, sobretodo también en la selección de los vinos que tienden hacia lo prohibitivo.
En general un lugar agradable, de comida mexicana contemporánea, agradable y de buen servicio.
¡Aplausos!
sábado, 19 de enero de 2013
Los Celulares en el Restaurante
Estos aparatos telefónicos inteligentes, tienen muchos usos dentro de un restaurante por ejemplo, y solo como una pequeña muestra:
-Tomar fotos.. tanto del grupo de personas, como de los platillos
-Hacer reservaciones en línea como en Open Table.
-Hay versiones que permiten hacer reseñas de la visita justo como el que tenemos enwww.queremoscomer.com en la cual hemos agregado botones como el de "Quiero ir" "Me gusta" y uno muy importante "No me gusta". Incluso puedes agregar tu experiencia directamente en el perfil del restaurante para que así el dueño la pueda ver.
Sin duda es una gran herramienta pero ¡No hay que caer en el exceso!
-Idealmente tener el teléfono en "vibrar" para que no se interrumpa la charla por el tono del aparato que indica una nueva llamada.
-No poner el teléfono en la mesa, pues implica que estas esperando llamada, y que esta es más importante que tus invitados. Guárdelo en la bolsa del saco, pantalón o camisa.
-No contestar las llamadas en la mesa. De tener que tomarla, salir a la recepción del lugar a hablar, pues los demás no tenemos porque enterarnos de lo que se dice, principalmente en los aparatos que tienen función de "radio".
-No leer correos, ver el status de "facebook", ni leer "tweets", mientras se está con alguien en la mesa.
Es por esto que en varios establecimientos a nivel mundial, han estado tomando medidas desde poner un letrero en la mesa de "no celular", hasta ofrecer un 5% de descuento si usted le entrega su celular al mesero, mismo que será devuelto junto con la cuenta. Aparentemente esta medida ha tenido una excelente respuesta.
Y si, es claro que hay gente que no se puede desprender del teléfono celular como por ejemplo los médicos o los padres con niños chiquitos, pero creo que la mayoría si lo podemos hacer y disfrutar una cena mucho más relajados y en la que vamos a tener una plática mucho mas enriquecedora. Dios sabe que a mí me cuesta trabajo, pero hay que intentarlo.
Finalmente, y como recomendación para los restauranteros, controlen el uso de celular de su personal, principalmente a la gente de piso, como son los Meseros y Garroteros. Muchas veces como comensal me ha tocado verlos jugando con el teléfono, mientras uno hace cualquier cantidad de señas para ver si le pueden atender.
El servicio es sagrado y no se puede andar corriendo riesgos inútiles.
Buen provecho, y disfrute sus alimentos, libre de interrupciones tecnológicas.
sábado, 12 de enero de 2013
Cevichería Agua y Sal
domingo, 4 de noviembre de 2012
Contramar
viernes, 19 de octubre de 2012
La muerte de un restaurante
Posiblemente en México, la obra de teatro más representativa del día de muertos no es otra que "Don Juan Tenorio" de José Zorrilla, y que maravilla que empiece mencionando a nuestra querida industria:
DON DIEGO: ¿La hostería del Laurel?
BUTARELLI: En ella estáis, caballero.
DON DIEGO: ¿Está en casa el hostelero?
BUTARELLI: Estáis hablando con él.
También relacionado con la muerte, viene a mi memoria el libro de Muriel Barbery, "Rapsodia Gourmet", en la que un durísimo y feroz crítico de restaurantes, mientras agoniza, recorre por su mente cual ha sido su comida mas memorable.
En el cine, como olvidar la muerte de Solozzo y del capitán McCluskey (que cenaba una deliciosa ternera en el restaurante Loui's) a manos de Michael Corleone en la grandiosa "El Padrino".
Pero hoy no venimos a hablar de literatura, ni teatro, ni tampoco de cine (¿demasiado tarde?). Venimos a hablar de muerte, de la muerte de los restaurantes.
Los restaurantes mueren por varias causas, muy usuales en estos tiempos, a continuación les menciono unas de las más comunes.
1.-Vejez: Hay restaurantes que al pasar los años no se modifican ni se adaptan a los requerimientos de las épocas actuales. Si bien es importante conservar su esencia, es más importante aun saber cuáles son las necesidades del comensal contemporáneo. Si no se renuevan y no buscan las nuevas tendencias, y no atraen a nuevos clientes, poco a poco irán quedándose vacíos.
2.-Olvido: En las grandes ciudades siempre hay cambios, siempre hay construcciones, nuevas rutas, nuevos centros de desarrollo y en lo que un día fue una zona de auge, ahora solo quedan algunas oficinas si acaso. En este caso, a veces es poco lo que el restaurantero puede hacer, excepto tal vez mudarse, pero implica una gran inversión. Sin embargo no necesariamente es una ley, pues en el centro de la Ciudad de México, cada vez más lejano y conflictivo para llegar, sigue lleno El Danubio, El Centro Castellano, etc..
3.-Asfixia: La contraparte del punto anterior. En los nuevos polos de desarrollo, llegan muchas oficinas, pero también llega mucha competencia, a veces, demasiada oferta.. abren y abren restaurantes. No alcanza el pastel para todos, como abre unos cierran otros y solo los más fuertes resisten. ¿Les suena Santa Fé o Polanco?
4.-Descuido: No hay atención, no hay un líder en el restaurante, una cara de "dueño" al que el cliente y empleados puedan seguir. Se encarga el servicio a gente que no está comprometida, con un resultado de baja calidad, poca estandarización y pésimo servicio.
5.-Robo: Los restaurantes son blancos fáciles para los robos. Si bien, no necesariamente hablamos del robo del efectivo de la caja, si del robo hormiga, de los cocineros que de a poquito y sin mala fe se van acabando la comida; peor aun los que de plano si se llevan a escondidas una caña de filete ó botellas de vino. Esto se puede evitar con una buena serie de controles de inventario y por supuesto de seguridad.
6.-Lealtad: Tristemente el comensal actual, cada vez menos es leal un restaurante. Siempre está en busca del restaurante nuevo, del lugar de moda. Claro, siempre puede regresar a su lugar "favorito" pero las visitas son cada vez mas esporádicas. El restaurantero debe de estar consciente de este factor y tendrá que usar sus mejores herramientas para atraer y mantener a nuevos clientes. Deberá hacer uso cada vez mas de la publicidad, de la mercadotecnia y relaciones públicas, en algunos casos de promociones y de alianzas estratégicas para que su número de clientes nunca decaiga.


